8 horas
Duración
+10
Edad
media (altura)
Dificultad
Todos los días
Días

Nos dirigiremos hacia el este, por la carretera hacia Argentina, para adentrarnos en el altiplano y sus fantásticas sorpresas. El volcán Licancabur nos despedirá cuando ya estemos alcanzando los 4.500 m.s.n.m. y las vistas de la alta puna se desplieguen ante nosotros. Una parada en el Bofedal de Quepiaco nos servirá para, lentamente, ir aclimatándonos a la altitud. Posteriormente, recorreremos la inmensidad  de la Pacana, con asombrosos megalíticos que, al azar, se distribuyen como verdaderos monjes y guardianes de nuestro destino final: el Salar de Tara. El aliento no sólo nos faltará por la escasez de oxígeno, sino también por la majestuosidad de un lugar que cada vez convoca a más amantes de la naturaleza.

LUGAR DE RECOGIDA
Hotel (o en el centro del pueblo en caso de que se está alojando en un Ayllu)
HORA DE RECOGIDA
Entre 8:30 y 9:00am
INCLUYE
Guía profesional  Almuerzo
Agua + Snack Recogida desde su alojamiento

Laguna & Salar de Tara

El Salar de Tara se encuentra ubicado al este de San Pedro de Atacama, subiendo en dirección a  la trifrontera entre Chile, Bolivia y Argentina, a 2 horas aproximadas de recorrido.

Alimentado por recargas de agua subterráneas, ríos y arroyos, el salar deslumbra tanto por su entorno, donde la tierra y la roca se alzan imponentes, así también como por su importancia en la conservación de humedales  a nivel internacional (sitio RAMSAR).

Tres tipos de hábitats distintos (lagunas salinas, pantanos con recargas de agua dulce y estepas pastosas) permiten una alta diversidad de avifauna, convirtiéndose en el principal punto de nidificación del flamenco de la puna.

Dado su alto volumen de vegetación, ha sido históricamente ocupado por pastores quienes, durante algunos meses, suelen mover a sus llamas a esas alturas, procurándoles alimento y agua. Estancias y camuflados corrales  hechos de roca, se distribuyen sobre uno de los costados del salar para recibir a estos últimos trashumantes.

El sitio forma parte de la Reserva Nacional Los Flamencos (CONAF) y es administrado por la comunidad indígena de Toconao.

 

Vegas de Quepiaco, Monjes de la Pakana, Catedrales

Un afloramiento de aguas subterráneas en medio de nuestro camino a Tara, permite el desarrollo de un extenso colchón vegetal, ideal para el avistamiento de numerosas aves y vicuñas. Durante el invierno, dadas las bajas temperaturas, muchas de esas especies migran en busca de condiciones más favorables, dejando las Vegas de Quepiaco verdaderamente detenidas en el tiempo.

Hace millones de años se desató uno de los eventos volcánicos más potentes y violentos de todos los Andes. Precisamente, la Caldera de la Pakana, fue fundamental en el desarrollo de la geografía que hoy, tranquila, descansa a nuestros ojos. Sus “monjes”, bloques columnares de roca que se alzan hasta los 15  metros , son fieles testigos de tal periodo.

Justo a la entrada del Salar de Tara, un enorme complejo de rocas volcánicas compactadas nos marcan el camino a seguir. Kilómetros cúbicos de ignimbritas que, erosionadas por fuertes vientos y la intermitencia del agua, se transforman en un asombroso corredor semejante a la arquitectura icónica de varias catedrales. Su escala nos sitúa en perspectiva; nos recuerda la fuerza creadora de la naturaleza y sus tiempos.

1

8:30-9:00am Recogida desde su hotel

     Por favor estar listo a la hora indicada     
2

Vegas de Quepiaco

 Nuestra primera parada será en este hermoso bofedal altoandino, observando la avifauna presente         
3

Monjes de la Pakana

Saliendo de la ruta internacional Paso Jama seguiremos off-road para encontrarnos con los “Monjes de la Pakana”.”         
4

Catedrales de Tara

En el camino al Salar de Tara pasaremos por las impresionantes formaciones de la Catedrales.  Desde aquí se puede seguir caminando hasta el borde del Salar de Tara.
5

Salar de Tara

  Mientras que disfrutamos la tranquilidad observando la fauna del salar, el guía prepara el almuerzo. Después ya es tiempo para volver a San Pedro.

¿Qué llevar?

  • Vestimenta: ropa cómoda, zapatos para caminar. Varias capas.
  • Ropa muy abrigada (primera capa, polar, cortaviento; guantes, gorro)
  • Artículos personales: bloqueador solar, sombrero, lentes, bálsamo labial.